Busco gente que quiera ser feliz conmigo...
Busco gente arriesgada que esté dispuesta a no negarse una sonrisa aún cuando los días parezcan no tener fin y el corazón intente dejar de latir. Busco gente que entienda el valor del minuto presente y se ocupe del mismo sin apresurarse a solucionar lo que aún no se ha dañado. Busco gente loca que al igual que yo crea en que imposible es solo una palabra vacía que pretende confundirnos ante las dificultades, pero que en el fondo no tiene fuerza y muere justo cuando se encuentra de frente a la pasión que inunda un corazón soñador.
Busco gente real que no intente caber en ningún molde sino que acepte que la felicidad es algo personal que no tiene formula ni funciona como un genérico. Busco gente que quiera ser feliz conmigo o mejor, que quiera compartir su felicidad y disfrutar de la mía también; que no dependa de nada ni de nadie, simplemente tenga consigo la felicidad. Busco gente consciente de la diferencia entre estar feliz y ser feliz; consciente de que ser feliz no es simplemente sonreír sino mantener la calma cuando se pone fuerte la marea con la convicción de que todo va a estar mejor, si así nos lo proponemos. Busco gente sensata que no caiga en la superficialidad amable de una sonrisa fingida, pero que en cambio contagie con el calor de un espíritu coherente y alineado en su palabra, pensar y proceder.
Busco gente aventurera que no renuncie a sus sueños ni los deje dormidos sobre la almohada; gente atrevida a retar a la fantasía y capaz de burlarse de los límites o trancas que a veces el camino quiere imponernos sin caer en la cuenta de que solo nosotros somos los autores de nuestra realidad. Busco gente que no se conforme con ese NO que ya todos tenemos, pero que solo algunos decidimos transformar en un SI cuando por lo menos hacemos el intento y damos un primer paso aún desconociendo el terreno que vendrá.
Busco gente que quiera ser feliz! Busco gente que quiera compartir conmigo la felicidad....
domingo, 9 de septiembre de 2012
domingo, 29 de abril de 2012
A la maestra...
Cobardes somos al no entender la vida y pretender evadir la muerte... Cobardes somos al pretender una eternidad de cuerpo en vez de inmortalizar el alma por medio de una vida plena, sincera y coherente. Cada día es un nuevo nacimiento y asimismo una muerte, entonces que la muerte no sea un final sino otro comienzo. A mi abuela, mi maestra e inmortal compañera: GRACIAS!
Keka:
Desde que salí el jueves de la
clínica no he dejado de pensarte y de pensar… Me quedé una sonrisa en el
corazón tan grande como todas tus lecciones, tan profunda como tus consejos y
tan alegre como tu vida entera. Me hubiera gustado poder tener un poquito más
de tiempo para hablarte y decirte muchas cosas, aunque posiblemente no hubiera
sido el mejor momento, y en cambio ahora he elegido que así sea.
Creo que entre las dos son pocos
los secretos que existen, pues me conoces casi tan bien como yo misma, porque
además de ser mi fan número uno, has sido y serás siempre mi guía y confidente,
mi consciencia y mi demencia, mi inspiración. Has estado durante mis 25 años
sin faltarme un solo segundo, siempre dándome la mano para seguir mi camino, el
que yo he elegido, sin juzgarme y por el contrario aplaudiéndome los logros y
corrigiéndome los desaciertos, pero siempre con amor.
A veces se me llena la cabeza de
preguntas que después de unos minutos intento ignorar, pues soy conciente de
que la vida es un misterio que no siempre tenemos que resolver, simplemente
vivir y aprender. A veces quisiera
conocerlo todo y hasta controlarlo, pero qué mejor historia que la que se
escribe día a día y se vive intensamente en la medida en que se nos va
permitiendo ser? Y es tal vez esa
una de las mayores lecciones que he aprendido creciendo a tu lado: vivir cada
momento en su máxima expresión y aprovecharlo todo, por malo y oscuro que
parezca pues mas adelanté será un recuerdo más que nos habrá formado.
En mi vida no he dejado de
recibir regalos, ser tu nieta uno de los más grandes. Me sorprendes en cada
conversación con tus conceptos tan claros y modernos de la vida, me cautivas
con cada una de tus historias y me alimentas con las reflexiones a las que
juntas llegamos después de horas y horas de hablar como un par de amigas que
han vivido lo mismo y a la vez todo tan distinto. Parece mentiras que en una
misma persona haya encontrado yo tanto: una amiga, una maestra, una cómplice,
una consejera, una psicóloga… todo por el precio de una y además un precio muy
barato, simplemente ser yo; porque es así, nada he hecho para merecer tan gran
bendición.
Más allá de la formación
académica que he recibido, son esas pequeñas lecciones que he aprendido en el
día a día, las que hoy hacen de mi la persona que soy. Lecciones sencillas como
coger una aguja de croché, hacer ponche, ordenar la baraja de cartas, limpiar
la plata, servir la mesa, atender invitados y poner un mantel, fueron las
excusas para que me enseñaras aspectos algo más trascendentales de la
vida, para que construyéramos una
amistad que hoy me llena de orgullo y me inspira a vivir. Y es que al mirar
para atrás no puedo evitar sonreír al recordar todas las tardes, las noches y
las mañanas en que a tu lado fui descubriendo la magia de este mundo loco.
En una familia tan grande, has
sido siempre el pilar que la soporta y
por eso verte algo delicada de salud, me produce una mezcla de
sentimientos difícil de expresar… sin embargo no dejo de sentir mi cuerpo lleno
de ese amor incondicional con el que siempre me has recibido en tus brazos y no
dejo de agradecerle a Dios, ese Dios amigo que juntas hemos descubierto e
inventado, la posibilidad de haberte conocido y de que me conozcas, de haberte
tenido y de tenerte por siempre, porque se que nunca nos vamos a separar, así
como me lo prometiste en una de mis tantas escapadas de la casa, tratando de
cambiar esa mamá que me iba a tocar para toda la vida, toda la vida, y que a
propósito, hoy te agradezco infinitamente, pues es la mejor mamá que he podido
tener, mi centro, mi fuera y mi dentro.
Sólo tengo recuerdos lindos a tu
lado que jamás acabaría de contar, pero que se ven reflejados en todo lo que
hago y que me acompañan y me acompañarán para siempre, para que un día sea yo
la que alimente la mente de mis nietos y ojalá logre influenciar en sus vidas
tanto como tu en la mía, aunque se que jamás alcanzaré a esta maestra que, sin
duda alguna nos lleva años luz de ventaja. Por eso cuando me dices que has
aprendido de mi y que me admiras, siento un honor inmerecido, además de una
enorme responsabilidad por no defraudarte nunca, por seguir con tu legado de
amor, pasión, entrega y devoción.
Aunque se que llorar sobre lo que
ya pasó es además de inútil, dañino, no quiero dejar pasar esta oportunidad
para pedirte perdón por haberte faltado, por haberte causado angustias y
dolores que no merecías ni te correspondían. Te pido perdón por que se que no
he sido fácil, pero también se que jamás he obrado con el ánimo de ofenderte,
ni herirte. Aprovecho también para darte las gracias por comprenderme, por
apoyarme, enseñarme, escucharme, corregirme y ayudarme a crecer. Te agradezco
inmensamente tu existencia y tu presencia eterna en mi vida; te agradezco
además haber traído al mundo a una mujer tan… INCREIBLE como mi mamá, la
responsable de que hoy seamos tu y yo las amigas que somos.
Tenemos todavía muchas historias
que escribir juntas y otras que tendré que escribir yo sola; pero ya me has
dado las pautas para hacer de mi vida una obra de arte, tal cual hiciste tu con
la tuya. Estamos listas y preparadas para seguir nuestros caminos y seguir
tejiendo esta cobija de retazos que alberga y albergará millones de sonrisas,
de amores y desamores, de amistades, de lecciones, de lágrimas y de ilusiones,
siempre la una cómplice de la otra, siempre VIVIENDO y nunca dejando la
felicidad para después.
Mi kekita hermosa, me siento
orgullosa y feliz de tenerte, de ser tu nieta y tu fiel seguidora. Se que hay
una corte de ángeles velando por tu salud, se que está tu amiga Santa María intercediendo
por ti y también se que ahí esta Papú, acompañándote y abrazándote… Yo por mi
parte, desde aquí te estoy pensando y mandando toda mi energía y mi fuerza para
que más rápido de lo que pensemos estés nuevamente bien, que sigas en paz y
feliz.
Te quiero mucho
Cris
sábado, 31 de marzo de 2012
Celebrando 25 años
Hoy celebramos un cuarto de
siglo; este año completamos ya 25 años de estar en este planeta caminando y
haciendo camino, respirando, bailando sin perder el ritmo e incluso a veces sin
siquiera haberlo cogido; completamos 25 años de lagrimas y sonrisas, de abrazos,
de silencios, de noches y de aventuras, de lecciones aprendidas y otras que
tendremos que desaprender. Llevamos, mi hermana escogida, 25 años recibiendo
regalos de la vida , viviendo milagros y celebrando bendiciones.
Que afortunadas hemos sido al
poder vivir todos y cada uno de los momentos que han marcado nuestro camino;
algunos cuestionables, reprochables y hasta debatibles, pero en el fondo todos
, absolutamente todos valiosos y necesarios para formarnos en lo que somos hoy
por hoy y en lo que a diario vamos construyendo o construyéndonos, pues somos
no otra cosa que el resultado de nuestro propio invento, somos, sin duda, nuestra
mejor creación.
Hemos llegado de pronto,
rápidamente y perdiendo la cuenta, a ese futuro del que alguna vez nos preocupamos
o con el cual soñamos. Ya no somos esas niñas pequeñas que esperaban a ser
mujeres y crecer… hemos crecido y lo seguiremos haciendo hasta el día en que
abandonemos este plano. Pero no podemos perder ni dejar morir la inocencia de
los días en que queríamos comernos al mundo y creíamos que seríamos capaces. No
podemos permitir que la rudeza de una realidad adulta acabe con la ilusión de
un país de las maravillas, el cual tenemos el compromiso de construir para los
que vienen detrás. No podemos
permitir que el peso de las experiencias vividas marchiten la magia que tiene
la vida y que se esconde en lo más sencillo, en lo natural, en la verdad, en la
libertad de los sentimientos y la pureza del corazón que ama.
Seguirán pasando los años y
nosotros con ellos. Seguiremos viviendo y aprendiendo a vivir; pues es
conjugando el verbo que logramos avanzar y entonces nos conocemos y descubrimos
que sólo somos un pequeño punto dentro de la foto, aún cuando pensábamos que
éramos la foto entera, pero que no sería esa la misma foto, si no estuviera el
pequeño punto que somos. Seguiremos viviendo y dejaremos de sobrevivir, sólo si
decidimos escribir nuestra propia historia sin esperar a que otros lo hagan.
Son apenas 25 años pero pueden
ser nuestro todo o sólo un pedazo. Eso, eso no lo sabemos. No sabemos si hemos
vivido sólo el principio, una parte o ya estamos llegando nuestro final. Ahora
es otro el futuro que nos preocupa y es más grande el pasado que nos sustenta,
lo que sí es y siempre será igual, es la realidad del presente, un presente que
solo dura el segundo que respiramos porque al hacerlo se vuelve pasado y antes
de llegar no es más que la esperanza de un futuro. Entonces dejemos al pasado
como referencia que nos sirva de experiencia y como recuerdos que presentes en
la mente alimenten el alma y nutran al corazón. Dejemos al futuro como deseo
sin convertirlo en excusa para aplazar el ahora y dediquémonos a disfrutar del
presente, pues es lo único que tenemos para convertir los sueños de esa niña
que fuimos ayer en nuestra realidad y será el recuerdo que le dejaremos a esa
viejita que en algunos mañanas llegaremos a ser.
La mejor manera de sustentar el
CO2 que consumimos mientras pasamos por este mundo es haciendo de nuestro paso
una historia digna de ser contada; y para eso no hay que hacer nada
extraordinario en realidad, con vivir siendo felices ya es suficiente. Vivir
para nosotras mismas y no para los demás, poniendo al ser por encima del hacer
y siendo felices sin tapujos ni límites; sin miedos y desde el amor. No hagamos
nada que no queramos y queramos todo lo que hagamos. No dejemos que pase un día
sin que digamos: valió la pena! y no hagamos nada por cumplir, hagámoslo por
cumplirnos, por construir y para servir. Somos parte de un todo y por eso en
realidad no existe la individualidad; teniendo esto claro entenderemos que con
ocuparnos de nosotros mismos ya estamos haciendo mucho por los demás porque el
bienestar es contagioso y mientras nosotros estemos bien, nuestro entorno lo
percibirá.
Encarguémonos de nuestra
existencia y seamos responsables de nuestra felicidad y así, como diría Gandhi,
no haremos un mundo en paz, pero por lo menos estaremos asegurando un espacio
de paz en el mundo. Dejemos de lado las excusas y venzamos el miedo, es hora de
vivir! Enterremos los juicios y acabemos con las quejas; no dejemos que nos
vivan la vida y no vivamos la vida de nadie. Está en nuestras manos escribir
nuestra propia historia y escoger los personajes que permanezcan en ella. Creámonos
el cuento, pero no uno que ya esté escrito sino el propio, entendiendo que
nuestra libertad llega hasta donde empieza la de los demás.
El pasado no se puede cambiar,
así que no vale la pena perder más tiempo recordando lo que no nos gustó. El
futuro se puede planear pero sólo hasta que sea presente lo podremos manipular,
entonces no perdamos el tiempo PRE ocupándonos. Hoy es nuestra única
oportunidad, sin reservas tomemos el riesgo y vivámoslo. Vivamos nuestros
sueños y sigamos soñando. Amemos sin prevenciones y pongámosle la cara al
miedo; aceptemos nuevos retos, sigamos al corazón, exploremos el mundo que nos
rodea y descubrámonos en él. Aprendamos y aceptemos también que hay que
desaprender. Démonos gusto y permiso de sentir. Sentir sin juicios, porque ni
el mal ni el bien existen, cuando no le hacemos daño a los demás pero sobre
todo a nosotros mismos.
Como vivimos en un mundo
cambiante debemos permitirnos el cambio sin posiciones radicales que nos
condenen, pero teniendo siempre claro quienes somos y que queremos. Aún así
dejémonos sorprender con lo inesperado, en ocasiones termina siendo mejor que
aquello que tanto anhelábamos. Salgámonos de nuestra zona de conford y
descubramos la magia de las diferencias. Permitámonos equivocarnos y aprendamos
de nuestros errores, finalmente de eso se trata la vida.
Hoy celebramos 25 años de
existencia… son muchas las cosas que debemos agradecer, las historias que queremos recordar, la
alegría que deseamos compartir y el amor que estamos listas para entregar, nadie
nos enseñó a vivir y aún así lo hemos venido haciendo!… Hoy celebramos 25 años
y ojalá vengan muchos más.
sábado, 24 de marzo de 2012
Medida de última hora
Que bien nos sienta de vez en cuando hacer cambios que nos ayuden a sacudir el polvo con que archivamos un monto de recuerdos, acumulamos posesiones inútiles y coleccionamos objetos e historias con más sentimientos que usos y funciones a la hora de la verdad. Ha sido más productivo de la cuenta tener que empacar mi cuarto para prepararme para el cambio de apartamento, y aunque al principio la sola idea de tener que revisar mis pertenencias me espantó, hoy siento que es una sana terapia para reinventarme y, de alguna manera, liberarme.
La idea del trasteo surgió con el fin de reducirnos, de dejar de sub utilizar espacios que se estaban perdiendo en el actual apartamento, pues ahora resulta muy grande solo para mi mamá y para mi. Y en este orden de ideas empieza entonces a darme vueltas en la cabeza la idea de que en este mundo es normal y de hecho hasta natural entender nuestras vidas en diferentes medidas: tiempo, tamaño, cantidad, espacio, peso, valor etc... Todo lo que conocemos se reduce o expresa en cantidades determinadas que nos limitan nuestra expresión de la realidad e indiscutiblemente nos ponen en la incomoda y antipática comparación que tanto daño nos hace, casi siempre!
Cuanto tiene, cuanto ocupa, cuanto dura, cuanto vale, cuanto, cuanto y cuanto... todo es cuestión de medidas, inclusive tratamos de delimitar hasta los sentimientos: te quiero MUCHO, me gustas BASTANTE, te extraño DEMASIADO, me duele un POQUITO, en fin, TODO el tiempo estamos midiendo y midiéndonos, Y si dejáramos de lado tantas medidas???
Yo por ejemplo en este trasteo, sacando lo que me sobra y guardando sólo aquello que necesito, he decidido desaparecer de mis pertenencias todo aquello que me limite la vida, por eso he decidido no volver a usar reloj (con pilas, porque el accesorio como tal, me encanta) Regalaré todas las reglas y metros que acumulé a lo largo de la universidad; voy a quemar los calendarios que guardaba para recordar las fechas especiales, ya están guardadas en mi memoria. Nunca he tenido pesa, así que por ese lado no tendré problema, pero de haberla tenido con seguridad hoy estaría en la caja de cosas para regalar, donar o simplemente botar.
He decidido dejar de medir y de medirme, pues descubrí que entre más limitaciones de tiempo, de espacio, de capacidad, de fuerza tenga, más oportunidades y excusas tendré para no hacer lo que quiero, para no vivir como quiero, para no entregar lo que tengo, para no recibir lo que milagrosamente me entrega la vida; he decidido dejar de medir y permitirme perder la cuenta.
Quiero hacer de mi vida una historia que no esté marcada por cantidades, pero si en cambio por la calidad de los momentos compartidos, por los sentimientos, por las emociones, por una realidad fantástica que no se limite a lo material sino que trascienda en todo aquello que alimente mi corazón y me lime el alma permitiéndome no ser más ni menos, sino simplemente ser YO. Voy a dejar de medir cuanto te quiero, solo le daré vía libre a el amor; seguiré entendiendo que el único día que tenemos es hoy y que no existe el después y que el antes ya no es.
Hoy tomaré la última medida de mi vida y es que para mi, se acabaron las medidas...
La idea del trasteo surgió con el fin de reducirnos, de dejar de sub utilizar espacios que se estaban perdiendo en el actual apartamento, pues ahora resulta muy grande solo para mi mamá y para mi. Y en este orden de ideas empieza entonces a darme vueltas en la cabeza la idea de que en este mundo es normal y de hecho hasta natural entender nuestras vidas en diferentes medidas: tiempo, tamaño, cantidad, espacio, peso, valor etc... Todo lo que conocemos se reduce o expresa en cantidades determinadas que nos limitan nuestra expresión de la realidad e indiscutiblemente nos ponen en la incomoda y antipática comparación que tanto daño nos hace, casi siempre!
Cuanto tiene, cuanto ocupa, cuanto dura, cuanto vale, cuanto, cuanto y cuanto... todo es cuestión de medidas, inclusive tratamos de delimitar hasta los sentimientos: te quiero MUCHO, me gustas BASTANTE, te extraño DEMASIADO, me duele un POQUITO, en fin, TODO el tiempo estamos midiendo y midiéndonos, Y si dejáramos de lado tantas medidas???
Yo por ejemplo en este trasteo, sacando lo que me sobra y guardando sólo aquello que necesito, he decidido desaparecer de mis pertenencias todo aquello que me limite la vida, por eso he decidido no volver a usar reloj (con pilas, porque el accesorio como tal, me encanta) Regalaré todas las reglas y metros que acumulé a lo largo de la universidad; voy a quemar los calendarios que guardaba para recordar las fechas especiales, ya están guardadas en mi memoria. Nunca he tenido pesa, así que por ese lado no tendré problema, pero de haberla tenido con seguridad hoy estaría en la caja de cosas para regalar, donar o simplemente botar.
He decidido dejar de medir y de medirme, pues descubrí que entre más limitaciones de tiempo, de espacio, de capacidad, de fuerza tenga, más oportunidades y excusas tendré para no hacer lo que quiero, para no vivir como quiero, para no entregar lo que tengo, para no recibir lo que milagrosamente me entrega la vida; he decidido dejar de medir y permitirme perder la cuenta.
Quiero hacer de mi vida una historia que no esté marcada por cantidades, pero si en cambio por la calidad de los momentos compartidos, por los sentimientos, por las emociones, por una realidad fantástica que no se limite a lo material sino que trascienda en todo aquello que alimente mi corazón y me lime el alma permitiéndome no ser más ni menos, sino simplemente ser YO. Voy a dejar de medir cuanto te quiero, solo le daré vía libre a el amor; seguiré entendiendo que el único día que tenemos es hoy y que no existe el después y que el antes ya no es.
Hoy tomaré la última medida de mi vida y es que para mi, se acabaron las medidas...
lunes, 12 de marzo de 2012
Mientras pasa la vida!
Los días pasan cada vez más de prisa y se convierten en tiempos ajenos difíciles de manejar. Todos queremos tener la razón y estar en lo correcto, no dejamos espacio para la magia de la incertidumbre y acabamos con las cosquillas del momento sorpresa que nos recuerda que en este mundo nada es accidental y todo es pasajero.
En un inmenso afán por no fallar, por ser reconocido y admirado ante los demás, olvidamos vivir y entonces comienza una dura batalla de supervivencia, donde el más fuerte es el que pisa más duro y no el que sonríe más grande para iluminar el camino, casi como en competencia con los rayos del sol. Comienza una incesante batalla de poderes que nos obliga a coleccionar posesiones, ignorando que así como llegamos a este mundo con las manos vacías, así mismo nos iremos. Y siguen pasando los días...
Uno sólo puede parecer insignificante, pero es la suma de todos los días los que hacen tu vida; así que no te dejes engañar, un día menos o un día más SÍ hacen la diferencia. No los dejes pasar sin ponerles tu propio sello, sin hacerte dueño de cada segundo y exprimirlo como lo que es: un segundo que no volverá y que jamás se repetirá.
Traza tu propio camino y entiende que las reglas del juego las escribió alguien pensando en su propio juego, no en el tuyo! En vez de aprenderte las reglas y estar pendiente de quien las incumple, dedícate a escribir las tuyas propias coherentemente con tus planes de vida, eso si, jamás pasando por encima de los demás y mucho menos pretendiendo complacer a nadie, al fin y al cabo TODO en esta vida es pasajero y lo que hoy consideres tu todo, puede que mañana sea simplemente otro punto en medio del paisaje.
La naturaleza de la vida es cambiante, por eso no te ajustes a las rutinas pues lo único que éstas pueden causarte son frustraciones; ah bueno, también te harán mas disciplinado y rígido, pero vuelvo y digo, la vida es cambiante, entonces para qué acoplarnos a un molde que mañana mismo puede dejar de existir? Luchar contra lo natural es tan inútil como pretender detener el tiempo, aún quitándole las pilas al reloj los minutos no dejarán de pasar, ni la vida de cambiar!
Acepta cualquier excusa para ser feliz y no esperes siempre a encontrar una RAZÓN, a veces lo irracional termina siendo incluso más correcto que lo matemáticamente comprobado y si no es así, por lo menos te sacará una sonrisa que quedará guardada en la memoria y te alimentará el corazón. Los días seguirán pasando actúes "bien" o actúes "mal", las cuentas seguirán llegando aún cuando no disfrutes del momento, la vida seguirá corriendo... entonces qué más da? Atrévete y has la diferencia mientras pasa la vida!
martes, 6 de marzo de 2012
Feliz día de la Mujer. Carta de un hijo a su padre el 8 de marzo.
Soy una convencida de la suerte que tuve al nacer mujer; además agradecida de haber crecido con el ejemplo de mujeres que enaltecen el género, dándole sentido a nuestras diferencias y luchando por una equidad justa. Hoy día internacional de la mujer, quiero reconocernos a todas las mujeres nuestro valor e importancia dentro de la sociedad; empoderarnos para que sigamos creyendo en nosotras, sigamos soñando sociedad y construyéndola juntas, sin perder nuestra esencia, sin abandonar nuestras caracterírsticas y cualidades, sin ser más o menos, simplemente siendo NOSOTRAS.
FELIZ DÍA
Carta de un hijo a su padre.
Papá:
Te parecerá extraño recibir una
carta mía y más hoy día internacional de la mujer, pero consideré imprudente
robarte algunos minutos de tu apretada agenda para conversar sobre mis bobadas.
Apropósito del día de la mujer, ya felicitaste a mi mamá? Se que piensas que
esta fecha es sólo una excusa más de los comerciantes para vender, pero no te
imaginas la cara que pone la vieja cada vez que recibe cualquier detalle con
una tarjeta tuya, así haya sido tu secretaria la autora intelectual y material
del asunto.
Padre, haber tomado la decisión
de sentarme a escribirte unas líneas no fue fácil ni mucho menos encontrar el
tono para hacerlo, porque tal vez no es de varones lagrimear hablando de los
sentimientos, de NUESTROS sentimientos; no es de machos aceptar que el corazón
sirve para más que bombear sangre a todo el cuerpo y que no es eso lo que
realmente nos mantiene vivos sino el amor que guardamos ahí adentro; pero bueno,
dejemos a un lado el protocolo y tengamos una conversación de hombre a hombre.
Soy muy afortunado al haber
crecido en un hogar en donde nunca me faltó nada. Has cumplido con tu papel de
proveedor de la mejor manera posible, dándonos a mis hermanos, a mi mamá y a mi
siempre lo mejor. Me has enseñado a resolver ecuaciones algebraicas, a delinear
mapas, a descomponer átomos, a cobrar un tiro libre, a cambiarle el aceite al
carro y hasta a escoger a la niña que invitaría al baile de grado, podría decir
que siempre has estado ahí. También de ti he aprendido algunas cosa que hoy, a
pocos meses de casarme quisiera desaprender.
Encontré a la mujer de mi vida y
aunque posiblemente tu jamás la hubieras escogido, es la mujer con la que yo he
decidido casarme. No la hubieras escogido porque siendo "una más del sexo
débil” te daría varias lecciones,
como las que ya me ha dado a mi pero que tu, un hombre a carta cabal, nunca
podría soportar: la primera, de débiles no tienen ni un solo pelo.
O llamarías tu débil a quien es
capaz de soportar un hogar no con vigas y cemento sino con sus propias manos y
su pecho? Llamarías débil a alguien que no necesita más que un par de palabras
para detener una guerra campal en vez de ayudarse de un arma o todo un ejército
en su defecto? Yo no me atrevería a dudar de la fortaleza de un ser que se
levanta sin miedo a defender a los suyos cuando el mundo le da la espalda y la
trata como débil por usar falda y no llevar bigote.
Débiles papá? Débiles nosotros
que ante la ausencia de ellas, nos vemos maniatados y nos quejamos de nuestra
desgracia culpando a la suerte, mientras que ellas en esos momentos de
“soledad” es cuando más se envalentonan y le ponen la cara a la vida, eso sí,
sin dejar de sonreír y aprovechando cada oportunidad logran lo que creíamos
imposible.
Detrás de esos cuerpos que tanto
admiras, se esconden poderes que envidiarías pero que en tu afán de ser más
hombre, más macho, más fuerte y más varón no eres capaz de percibir y dejas
pasar en alto perdiéndote de la verdadera belleza de la mujer.
Entre otras cosas he aprendido a
medir la fuerza y entendí que es más fuerte una mujer capaz de cargar en brazos
a su bebe por horas que un hombre que destruye esos brazos en cuestión de
segundos. Entendí que lo que
nosotros hacemos por sacrificio, perdernos un partido por compartir con la
familia por ejemplo, ellas lo hacen sin dudarlo y con amor porque saben el
valor de esos momentos y tienen la fuerza de soportar no ver a su equipo ganar
mientras su familia sonríe, entonces… quienes son los débiles?
También aprendí que para ellas no
hay miedo que el amor no pueda combatir, mientras que para un hombre siempre
habrá una lista de riesgos a analizar antes de ser capaces de dar el brinco y
caer al agua; sin embargo las llamamos el sexo débil. Débil porque prefieren
hablar y decir lo que sienten mientras nosotros los reprimimos creyéndonos el
estúpido cuento de que “los hombre no lloran”. Y mira en lo que termina papá, en una carta que no esperabas.
Que fuertes somos nosotros y que
débiles son ellas…
He venido aprendiendo y por eso
creo que también debo desaprender y tu también. Si somos tan fuertes y somos
tan machos, por qué la necesidad constante de pisotearlas y por debajearlas? O
es acaso un miedo profundo de reconocer que ellas no sólo pueden alcanzarnos e
incluso superarnos? Porque al fin y al cabo uno sólo ataca a quien ve como
amenaza, entonces… quienes somos los débiles?
Me enseñaste muchas cosas que
posiblemente me han formado en el hombre que soy hoy, pero creo que a los dos
nos falta aprender otras cuantas… Ahora entiendo muchas cosas que de niño
ignoraba y siento pena de no haber valorado antes a la gran mujer que escogiste
para que fuera mi mamá, sin duda la mejor elección de tu vida, GRACIAS papá…
Tu hijo
P.D.: Durante años ellas, las
lindas, poderosas e inteligentes mujeres injustamente han venido luchando por
hacer valer sus derechos y por hacer respetar su posición dentro de una
sociedad que, en gran medida se la debemos a ellas, cuando somos nosotros los
primeros que debemos reconocérselos… pero no, siempre tan fuertes y tan
racionales cobardemente aún pensamos que este día, el día internacional de la
mujer, es un día comercial!
Introducción al blog!
Escribir es mi mejor arma para enfrentarme a la vida, para liberar un alma gitana y por momentos poeta que invade mi ser... Escribir es mi mejor herramienta para expresar con palabras esta verdad que construyo en un mundo tambaleante entre la realidad y la ficción. Escribir... es mi mejor regalo para ustedes, es mi esencia; por eso hoy lo quiero compartir con todos aquellos que aprecian el valor de las palabras, que creen en la magia del momento exacto y que viven soñando despiertos para vivir los sueños y no soñar la vida!
Poco a poco lo iré alimentando para compartir con ustedes mis conversaciones internas, pensamientos y a veces discusiones propias del ejercicio de vivir en un mundo con reglas únicas en múltiples juegos. Todos los comentarios serán muy bien recibidos, además de esperados.
Un abrazo muy fuerte y GRACIAS, muchas gracias por regalarme unos minutos de su tiempo, por valorar esto y además por pertenecer a mi historia que sin ustedes no valdría la pena escribirla!
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